Centro de Salud El Molar
“Quiero agradecer de todo corazón a la chica que me atendió cuando fui a entregar mis instrucciones previas o testamento vital. Fue una experiencia fantástica poder hablar con ella, resolver dudas y que te hablen de la forma en que ella me habló. Mucha gente no entiende que presentes este tipo de papeles, que teniendo 44 años estés pensando en el momento de tu muerte. Y ella lo entendió perfectamente. No sólo eso, sino que pude mantener con ella una conversación sin tapujos, hablar de la muerte, del suicidio, de la vida... Se me olvidó preguntar su nombre, pero no me olvidaré jamás de ella. No sólo una gran profesional, también una maravillosa persona. Gracias de corazón, y que te vaya muy, muy bien en la vida. Te lo mereces. Y por otro lado, la gente se queja mucho de los médicos, de que tardan mucho, la espera y esas cosas. Sí, deberíamos mejorar la sanidad pública, pero tenemos unos profesionales médicos, en general, realmente excelentes. Y no sabemos la suerte que tenemos de tener una sanidad pública en la que primero te atienden, y luego ya veremos si hay que pasar la factura a alguien, o no. También hay que entender que son personas, que tendrán malos días, que se pueden equivocar, y que, si tienen 70 pacientes al día, tienen que estar muy quemados. Lo mismo para las urgencias del Molar. Fui con mi suegro hace unos meses por una conjuntivitis, y se quejaba de que íbamos a tardar mucho. Cuando por fin lo llamaron, entró, le miraron, le dieron una pomada para el ojo y cuando salió me dijo "madre mía, que forma de currar, si es que no paran". A veces no entendemos, o no queremos entender. De todas formas, a quien no le guste el sistema público, puede irse a un privado. Eso sí, que no tengas nada grave, porque te acaban mandando al público, que a ellos ya les sales caro y no te renuevan la póliza.”