Tata Tamberma
“Un sitio muy peculiar. Llama muchísimo la atención el interior, en invierno tiene que ser muy chulo cenar allí. Cenamos en la terraza, y aunque la carta no es muy amplia, la verdad es que todo tiene muy buena pinta y lo que pedimos nos gustó bastante. Éramos cuatro y pedimos todo para compartir. Empezamos con la ensalada tibia. Queso de cabra a la plancha, hortalizas, frutos secos y reducción de miel. Muy buena, a lo mejor demasiado vinagre de moderna, pero muy rica. Seguimos con el carpaccio de gamba blanca de Huelva. También muy bueno, el pan para acompañarlo delicioso. Continuamos con el pollo. Pincho de Pollo especiado con salsa Nam chim kai y crema de siracha. Creo que fue lo que menos nos gustó, el pollo demasiado fuerte y un poco seco. Aunque de sabor estaba bien. Terminamos con la pizza Amalfitana. Tomate natural, mozzarella, jamón cocido, champiñón, huevo y orégano. Increible, de las mejores que he comido en Valladolid. Masa súper fina y súper crujiente. La próxima vez seguramente hagamos degustación de pizzas… A mejorar, la música no acompaña mucho, le pegaría un estilo más acústico, tranquilo. Muy a favor, es un sitio muy auténtico. Digno de visitar. ACTUALIZACIÓN. Volvimos en invierno y fue increíble. Un ambiente súper acogedor con chimenea y calor auténtico de hogar. Esta vez pedimos las croquetas de cecina, el queso de oveja a la plancha con frutos rojos, el carpaccio de bacalao con espirales de cecina, la pizza divertís y el Secreto Ibérico acompañado con chutney de pimientos de padrón y mango. Todo espectacular. De postre la tarta de queso y el helado de piñones. Este último es espectacular.”