Pedro y Víctor Joyeros
“Entré en esta joyería para que me arreglaran una cadena de oro. No tenía ni idea si sería algo simple o complicado, caro o barato. En tres minutos me la devolvieron arreglada, y no me cobraron absolutamente nada. Obviamente era algo simple, pero no tenían porque haberlo hecho gratis y lo hicieron.”