Hotel Bartos
“Fuimos de rebote a última hora porque nos falló otro hotel/apartamento que habíamos cogido previamente. Nos gustó mucho este hotel. Fuimos a pasar un fin de semana por un evento y el trato fue muy grato. Cogimos habitación con desayuno y parking privado. Con ello también te entra la piscina, sauna del gimnasio de la última planta que para pasar un tiempo están bastante bien. Habitaciones limpias, cuidadas, y no son del siglo pasado como sucede en otros hoteles. Instaciones limpias. Eso si, el agua de la piscina en ese momento le hacía falta una limpieza o depuración, pero por lo demás bien. Recepción y camareros/as muy buen trato y serviciales. El desayuno es bastante simple pero te saca de un apuro sin problemas. El parking privado es subterráneo y está bastante bien sobretodo para los que nos gusta tener el coche bajo techo. En definitiva, nos gustó la experiencia y si en un futuro necesitamos un hotel por la zona, sin duda éste será el elegido.”