El Refugio de Otto | Posada rural
“Un lugar con encanto y súper acogedor. Goyo un crack, el cual, a pesar de estar solo y de no encontrarse muy bien de salud, nos preparo a los peregrinos que allí nos encontrábamos, una cena de primera y siempre con muy buen talante. Nos hizo encontrarnos como en casa. Además tiene una chimenea, que da un encanto especial al local. Otro detalle, al menos para mí muy importante, es que deja entrar a mascotas y aunque yo no la tengo, me dice mucho su persona. Todo genial y si en otro momento, vuelvo a hacer el Lebaniego, no dudaré ni un momento en volver a hospedarme en tan buen lugar. Gracias por todo y hasta siempre”