32 de Agosto
“Pasamos una noche allí y la relación calidad/precio es buena. La habitación que nos toco, no disponía de ventana, pero tenía un velux en la parte del techo que se abría y cerraba e incluía persiana (todo automático) Al estar en el casco antiguo de Donosti, la zona está expuesta al ruido de los transeúntes y al trasiego de los fines de semana, pero en nuestro caso, aún siendo carnaval, apenas sentimos ruidos. La entrada (tanto a recepción como a la habitación) se realiza mediante panel de código, con lo que no verás a nadie del servicio (o nosotros no coincidimos con nadie), pero no tuvimos ningún inconveniente por ello. La habitación estaba limpia y era acogedora. Para otra ocasión, podría ser un lugar donde alojarse. Por sacar algún “pero”, la cobertura de internet y teléfono era nula, y eché en falta una almohada más dura.”