Mi Alcampo
“Lo que parecía un día de recados normal y corriente se convirtió en el día en el que recuperé la esperanza en esta generación de jóvenes... Estaba comprando chopped en la seccion de embutidos cuando, sin saber como resbalé con tan mala suerte que me lastimé el hombro. Gracias a dios, una reponedora (muy tatuada) me ayudó a recuperarme rapidamente y recogió absolutamente todo lo que había tirado por el suelo en el accidente y hasta me cambió los productos que habian sido dañados. Me acompañó durante el resto de mi compra y finalmente me cobró en la caja. Gracias a la extrema amabilidad de esta chica, que habia prejuzgado mal por sus tatuajes, me hice la tarjeta del alcampo. Muchas gracias! (no recuerdo su nombre pero tenia un acento como vasco o del norte jeje)”