El Galgo Gris
“La tienda es bonita, muy bonita, tiene siempre el escaparate que se te van los ojos, es atrevida para un sitio tan clásico como Oviedo, me he comprado ayer unos pendientes y el dueño fue amable y profesional. Me advirtió que no se podían cambiar, me quede ojiplática, es evidente, hay una cosa que se llama higiene, ¿en serio hay gente que pretende cambiar unos pendientes o la ropa interior?”