Gurutze-Berri
“Hotel encantador en mitad de las montañas pero muy cerca de ciudades como Hondarribia o San Sebastián. La familia que lo regenta es muy buena, no destacan por su simpatía, pero si por su amabilidad, nos recomendaron cosas para hacer y ver por la zona y nos resolvieron las dudas que teniamos para movernos por la zona. La única pega que le ponemos es por los colchones de las camas, que eran un poco incómodos. Por las mañanas desayunamos en su cafetería unos cruasanes riquísimos. Nos encantaría volver por allí, es un hotel que inspira paz, desde la ventana se ve la montaña y se huele la hierba.”