Las delicias de Jose
“Las empanadas estaban buenísimas y el ají de los mejores que he probado. El pandebono también estaba espectacular, calidad precio muy recomendable”
14 resultados encontrados
“Las empanadas estaban buenísimas y el ají de los mejores que he probado. El pandebono también estaba espectacular, calidad precio muy recomendable”
“Hemos estado un grupo de 55 amig@s alojad@s en éste hotel del 08/11/25 al 10/11/25, y solamente tenemos palabras de agradecimiento y cosas positivas para decir tanto de las instalaciones, limpieza, trato y contacto vía email, vía WhatsApp y por supuestísimo personalmente. El desayuno buffet muy completo, (tanto en platos calientes, cómo fríos), alimentos para personas celíac@s, intolerantes a la lactosa, para [email protected] definitiva, lo recomiendo al 100%... Si tengo que poner un pero, seria al servicio de cafetería, el sábado por la noche, la tardanza a la hora de servir en mesa, limpiar y recoger el servicio anterior, también decir, que el hotel estaba completo. Muchísimas gracias a tod@s.”
“Muy bien, encantados. Nos comento un amigo que se comia muy bien. Teniamos ganas de venir a probar sus platos y todo un acierto. Estaba todo muy bueno. Buena presentacion. La ensalada de ventresca, croquetas alcachofas muy buenas y el pulpo expectacular. Como que decir de las zamburiñas...!!!! La atencion perfecta muy atentos y amables en todo momento. El local muy bonito y amplio como comodo. Recomendado y volveremos sin dudarlo. Felicitaciones a todo el equipo. Seguimos visitando y disfrutando de sus platos y atención y más si cabe con la nueva incorporación de Javi un profesional.”
“Todo perfecto. A 25 minutos del centro andando pero por un paseo agradable. Zona tranquila de fácil aparcamiento gratuito en festivo. Habitaciones muy amplias.”
“Muy amables y la comida muy buena”
“Vinimos recomendados por el camarero del lugar donde comimos en la calle Estafeta porque queríamos unos dulces y la verdad es que quedamos encantados. El local en su interior mantiene la estética antigua, la cual es preciosa. Los dulces estaban buenísimos y la atención del personal fue muy amable. Mereció la pena el paseo desde Estafeta”
“Me corto yo y mis hermanos. muy buenos profesionales, saben cortar todo tipo de cortes y los peluqueros son muy amigables. Gracias por el servicio.”
“Muchisimas gracias al chico joven que me ayudo llevandome los pollos al coche estando yo en muletas, mas gente asi hace falta en este mundo de atencion al cliente. Pd: los pollos top top”
“Hemos confiado en Maite Montes para estos San Fermines y es la mejor decisión que hemos tomado nunca. Calidad excepcional y raciones perfectas para sobrellevar las fiestas. Nos atendió Samuel, un tipo entrañable y muy profesional. Repetiremos seguro!!”
“Una cafetería muy buena, trato agradable y buen servicio”
“Cafetería con menú batallero adecuado para los sablazos que te meten unos metros más allá. La comida está rica, el menú por 14,95€ más que adecuado (apenas se ven ya) y el servicio correcto. Acudimos un sábado a las casi tres de la tarde sin reserva y solamente tuvimos que esperar unos minutos para poder sentarnos. Recomendable por calidad/precio”
“Las parrilladas buenísimas y las empanadas criollas riquisimas. La atención sublime. Volveré siempre que pueda.”
“Hace cinco años valoré a Restiruña CUN con 5 estrellas porque siempre que he ido el trato del personal había sido muy educado. Sin embargo, está semana, una empleada llamada Ana María, a quien se le veía muy agobiada nos reprendió por habernos sentado en un mesa que ya llevaba un rato sin comensales, y en la que había dos salvamanteles y dos vasos con agua. Nos disculpamos y ella siguió reprendiéndonos diciendo que nos podían caer migas, a lo cual nos volvimos a disculpar. Retiró la 4 cosas de la mesa, volvió a reprendernos, pasó un bayeta por la mesa, sin pasarla por toda la superficie, nos volvió a reprender y se fue mascullando (4 veces por lo mismo; qué cansina). Luego la observamos mientras estábamos comiendo, y continuó tratando con su escasa educación al resto de comensales que iban llegando al comedor (todo nos enteramos que era ella la que limpiaba las mesas y que los martes había mucho trabajo). Por el contrario, el resto de sus compañeras de la barra y del comedor, por ejemplo la empleada de la tablet, atendían a los comensales sin gritar, con amabilidad y educación. Es decir, como buenas profesionales. Decir también que los vasos de vidrio que ponían parecía sin fregar debido a la cantidad de ralladuras que tienen. En mi opinión ya ha llegado l hora de reponerlos.”