MADO
“El dueño me atendió maravillosamente, muy amable y nada agobiante, me sacó muchos pares y me los probé tranquilamente (en otras tiendas te agobian un poco y casi sin habértelos probado te preguntan ya que tal y te los intentan endosar) Compré unos botines de piel buenísimos. Encantada.”