Posada El Campanario
“Me encantó todo! Las habitaciones son amplias y muy limpias. La ducha tenía incluso hidromasaje. El desayuno delicioso, la anfitriona prepara bizcochos caseros diarios para los alojados y te ofrecen de todo. Yo solo desayuno salado y fueron inmediatamente a por jamón para ofrecerme. La casa está decorada con mucho gusto y detalle. Había jarrones con lilas frescas que perfumaban el salón de la zona común. Y el trato exquisito y familiar. Volveré seguro! Gracias”