Playa Esperanza Resort
“En las cenas hay que pagar hasta el agua por individuo. Para familias con hijos no parece lo más razonable. Los cocineros del restaurante La Playita, fatal, si van a hacer su trabajo con tanto descuido y pasotismo, casi mejor que lo cierren y pongan máquinas con sandwiches, darán mejor servicio. No merece la pena, ni para pedir el agua. En dos palabras: Fa-tal. Es lo único malo que tiene el hotel, por lo demás, todo muy bien. La localización es insuperable. Las instalaciones muy cuidadas. Las piscinas fabulosas. La amabilidad de su personal es insuperable, salvo una camarera, la española mayor, todo fue amabilidad y facilidades. La comida es muy buena y variada. Como no existe la perfección, lo tomamos como hotel de referencia. Esperamos volver. Absolutamente recomendable.”