RELISE
“Los dueños y trabajadores de allí son un encanto, muy amables y dispuestos a ayudar en todo momento. La gente que va a los albergues debe de aprender a convivir con más gente, de hecho se les llamó la atención por parte de la dirección a varias personas y se les invitó a abandonar la instalación si seguían con su incívico comportamiento. No sabemos respetar al resto de compañeros , porque la forma de convivencia en éste tipo de espacios es muy particular. Gracias por todo.”