Supermercados Froiz
“Salí con mi bolsa llena de vino blanco de la zona y potitos para las bebés, estaba lloviendo y me resbalé en el parking con una flecha blanca del suelo. Al instante vino un chico del supermercado a ayudarme y preguntarme si estaba bien. Habló con la encargada y me sustituyeron todo lo que se había roto. Un gusto, me sentí genial a pesar del dolor de lumbar y codo, muchas gracias por vuestra amabilidad!”