Tap de Suro
“Fuimos a cenar con nuestra hija de 17 meses por casualidad, ya que nos falló el restaurante del hotel donde nos alojamos (en Puigcerdà casi todos cierran los martes). Este restaurante estaba abierto y desde el primer momento fueron muy amables y nos prepararon una tortilla con ensalada para nuestra bebé aunque no estaba en la carta. El chico que nos atendió fue un encanto, la comida que pedimos muy buena (torrada de sobrasada y queso, tabla de embutido, bravas y cazuelita de queso con provolone). Además, a la hora a la que fuimos estaba tranquilo y estuvimos muy a gusto.”