Viena
“Pedimos dos pizzas y las sirven sin cubiertos. Llamo al empleado, vestido de camisa blanca, y le digo, por favor, me faltan los cubiertos. A lo que él, con aire enfadado, me contesta. No faltan. A esta contestación podía haberme puesto "pesado" y decirle...entonces he de comérmela con los dedos? pero he sido, creo, más correcto y le he preguntado, retóricamente, puede darme los cubiertos!!!?. Y me contesta, Uno o dos?....... Dos, dos, por favor. Quizá es que tenía mal día, pero quién está en atención al cliente no los puede tener. He sido propietario y he gestionado una pizzería durante 14 años.”