Una experiencia digna de análisis. Desde el inicio, quien parecía ser la jefa de sala mostró un entusiasmo admirable por los productos fuera de carta, entusiasmo que curiosamente no incluía la mención de los precios. El momento estrella fue cuando nos enseñó pescados y mariscos como si estuviéramos en una subasta, sin previo aviso del coste. La sorpresa llegó después: 70 € por unas almejas, donde 100 gramos equivalían a tres almejas. Grandes, bonitas, sí… pero si no se puede ofrecer un producto a un precio razonable, quizá la solución sea no ofrecerlo. Cuando quedó claro que no íbamos a entrar en ese juego, la jefa de sala desapareció convenientemente de nuestra mesa. A partir de ahí, nuestra atención quedó en manos de una chica que, todo sea dicho, fue muy atenta y profesional, demostrando que sí se puede hacer bien el trabajo. En cuanto a los arroces, siguieron la misma línea: planos, sin sabor y sin chispa, más un trámite que un disfrute. Los postres, sin ser malos, simplemente cumplen, sin dejar recuerdo alguno. Y para cerrar la experiencia con coherencia, el broche final: 17 € por 6 cafés, un precio que no solo sorprende, sino que invita a pensar que el café aquí se sirve con un extra de adrenalina. En resumen, un restaurante donde el empeño parece estar más en colocar producto fuera de carta que en cuidar la experiencia del cliente, con margen de mejora evidente en transparencia, cocina y coherencia de precios.
Fotos
Opiniones
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Albert Batalla ★★☆☆☆
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Sandre Bull ★★★★★
Una experiencia maravillosa en PlayaGrande. El servicio del Víctor fue impecable, muy atento y profesional. La comida, simplemente espectacular, cuidada al detalle y llena de sabor. El lugar es precioso, con un ambiente que invita a disfrutar. Sin duda, un sitio al que volvería una y otra vez.
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Gustavo Armas ★★★☆☆
He pasado 4 días y 3 noches en este hotel y quiero compartir mi experiencia teniendo en cuenta varios aspectos. Se trata de un hotel pequeño, con no más de 12 habitaciones aproximadamente. En la planta baja cuenta con un restaurante y en la planta alta con un rooftop. No aceptan niños ni mascotas, lo cual refuerza la idea de que es un alojamiento diseñado al 100% para parejas. A la hora de reservar no presté suficiente atención a ciertos detalles, y al llegar me encontré con que no disponen de habitaciones con camas individuales ni de duchas con plato, solo bañeras, lo que lo hace poco práctico si viajas con un familiar o con personas mayores. El motivo principal por el que mi valoración es de 4 estrellas son varios detalles que considero importantes: Nada más llegar intenté usar la sauna, pero me dijeron que estaba averiada y que al día siguiente la arreglarían. Sin embargo, durante los 4 días que estuve nunca llegó a funcionar. El gasto que hice en el hotel fue considerable, ya que desayunaba allí todos los días y almorcé en varias ocasiones en el restaurante (de precios bastante elevados). Aun así, cuando pedí hacer el check-out a las 12:00 me indicaron que no era posible, ya que la política del hotel establece la salida a las 11:00. Cada hora adicional tiene un coste de 20€, que me cobraron por dejar la habitación una hora más tarde. Al final, lo que determina si uno decide volver a un alojamiento o probar otro son esos pequeños detalles: que no se ofrezca un late check-out de cortesía después de haber consumido bastante en el hotel, o que te aseguren que la sauna se arreglará pronto y finalmente no funcione en toda tu estancia sin ofrecerte ninguna compensación. En conclusión, mi experiencia es totalmente personal y entiendo que este hotel no está pensado para viajes familiares ni para huéspedes que valoren cierta flexibilidad en el servicio o detalles de cortesía.
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Luis Calderón ★☆☆☆☆
Hoy mientras disfrutábamos de nuestro paseo habitual por la playa de Gavá decidimos entrar al baño y nos topamos con un "supervisor" de pelo ondulado y una americana poco favorecedora. A pesar de ser clientes habituales y ser un lugar donde solemos ir a trabajar por su tranquilidad y ambiente, nos negó el acceso de manera totalmente injustificada. Intentamos explicar nuestra situación, pero el "supervisor" respondió con una actitud arrogante y maleducada con estas palabras "los baños son para clientes y a vosotros no os tengo vistos por aquí" , mostrando una falta de empatía sorprendente. Este desagradable incidente ha dejado un sabor amargo y nos hace cuestionar nuestra lealtad como clientes hacia un establecimiento que permite este tipo de comportamientos por parte de su personal de supervisión. Es decepcionante encontrarse con tal falta de cortesía en un lugar que solíamos considerar un lugar tranquilo y acogedor para trabajar.
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Yope Peña ★★★★★
No puedo valorar las habitaciones pues no me hospedé. Es el segundo año, que mi empresa celebra parte de nuestra convención allí, éste año hicimos la actividad abajo al lado de la playa y cenamos y hace dos años estuvimos en la azotea y un pica pica, por las restricciones aún existentes post Covid... Ambos años todo excelente.
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Albert Castro ★★★☆☆
La comida esta muy bien, el servicio de los empleados genial, lo que no me ha gustado es que quise dar propina y me recomendaron mejor que no porque se lo queda un tal Vicente que supongo que sera el encargado o el jefe o algo. El servicio es de los camareros que son buenos profesionales y las propinas son para ellos no para los altos cargos que no hacen nada. Lo siento pero es mi opinion. Por lo demas todo bien, buenas vistas y repito la comida muy buena.
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stephanie magalhaes ★★★★★
Me encanta este lugar! Es perfecto para desconectarte, tener paz, el trato es muy amable, tranquilo y te dejan sentir como en su casa. Son profesionales y muy efetivos! Todas las veces que estuve ahí me sentí bien y hicieron todo lo mejor, tenemos que ser conscientes que en verano es muy lleno y tener paciencia, como en todos los lugares de Barcelona, pero ellos hacen lo imposible para hacer todo para atender a todos! Estoy muy agradecida a todos. Un saludo
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carolina morales ★☆☆☆☆
No volveré jamás!! Una experiencia fatal!! Entre la falta de calidad de profesionalidad de los camareros, ya que tienen un servicio con una falta de tacto, espectacular, no se puede ser más borde y seco!! Se nota que no les gusta su trabajo, y que están más aburridos. Estudiar! Y buscarse otra cosa. Lo más lamentable, es que fui a cenar con mi pareja a este sitio y en la mesa de este restaurante perdí un anillo de oro que me lo regaló mi padre, cuando llegue a este sitio lo tenía, fue salir de allí y entrar al coche y de camino a casa me di cuenta que no lo tenía, y solo había estado en este lugar, resulta que llame para que lo buscaran , pero inmediatamente me dijeron que no estaba, les di mi número de teléfono para que me llamen en caso de que lo encuentren,(asegurándoles que solo había estado allí, pero la contestación, fue: si lo encontramos bien,si no”risas”pues yo que sé…)vamos, una contestación idónea, resulta que tenia dos llamadas perdidas de este restaurante a la 1:00 de la madrugada, yo ya dormía, supuse que para decirme que lo habían encontrado. Pues llame al siguiente día, el turno de la mañana no tenía ni idea de la situación,(vamos que cero importancia y cero comunicación entre ellos )llame por la tarde, y también me dijeron que no tenían ni idea….decepción total, una barbaridad. No volveremos a este sitio jamás!!! Y ojalá se dignen a devolvernos el anillo.
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