Bar El Pino
“Un auténtico bar de barrio con alma, de esos que se agradecen tener cerca. Abre temprano, ideal para los madrugadores, y ofrece helados durante todo el año: un acierto total si vas con peques. El local es amplio, con doble sala, mesa de pool, futbolín y una gran pantalla para ver partidos o eventos. Los baños están siempre limpios, algo que se valora mucho. La cocina sorprende: los fritos son crujientes y sabrosos, y la carne en salsa es una delicia que se deshace en el paladar. Las bravas con patata fresca son otro acierto. En cafetería son impecables, dominan todos los tipos de café (¡que no es tan común como parece!). También tienen una buena selección de tés, que siempre acompañan con una galletita, detalle que marca la diferencia. El trato es excelente: los gestores son amables, cercanos y siempre con buena conversación. Un sitio al que dan ganas de volver. Muy recomendable.”