Salaveinte
“Cenamos allí el viernes 5 personas y la experiencia fue espectacular. Como entrantes gyozas rellenas de cerdo, croquetas de jamón con panceta ibérica y croquetas de pato pekín. Todo buenísimo, sobre todo las croquetas de pato. Como segundos entrecot, solomillo, ensaladilla salaveinte y huevos rotos con tartar de atún. La carne vino con un punto perfecto, la ensaladilla muy rica y los huevos rotos tenían un sabor perfecto. Como postre tarta de queso y coulant de chocolate, excelentes. Cenamos con un buen vino para completar una noche maravillosa. La relación calidad precio es muy buena y el servicio también. Cuando vuelva por Valladolid será parada asegurada!”