Taberna de Libreros
“Tomamos unas tapitas, de las mejores que probamos en Salamanca. E tramos por casualidad. Estaban abriendo y queríamos tapear algo. El camarero muy profesional y amable. El sitio decorado con un excesivo postureo para mí gusto, la cerveza de barril, buena y las tapas muy ricas. Anita y yo coincidimos en que probablemente fuese la mejor morcilla que hemos comido. Las croquetas tenían bastante sabor y eran cremosas, pero no me gusta la textura, woe parece demasiado artificial. Eso sí, nos salío la broma de dos tapas y dos cervezas por 18 euros.”