La Tasca del Arte Restaurante&Flamenco.
“En lo más profundo del barrio donde bulle el trajín de la villa, halléme con un mesón de discreta fachada mas de alma esplendorosa, cual cofre modesto que encierra joyas de altísimo quilate. Su nombre, aunque no lo revelo en esta cantaresca crónica, merece ser pronunciado en banquetes y plazas, pues es templo del deleite y altar de la gula bien entendida. El recinto, aunque de dimensiones recogidas, se mostraba limpio como el manto de una doncella en día de bodas, y su calor acogedor arropaba al comensal cual capa de terciopelo en noche de invierno. La decoración, cuidada con mimo de orfebre, convidaba al sosiego, y el ambiente, entre risas y aromas, elevaba el alma como canto de juglar en castillo real. Mas fue la pitanza quien selló mi admiración: viandas de excelsa factura, como si las manos que las forjaron fueran bendecidas por el mismísimo Apicio. El queso manchego, dorado como el sol de Castilla, y los embutidos ibéricos, curados con la paciencia de los sabios, desfilaron por mi mesa como nobles en cortejo. Las raciones, pródigas cual cosecha bendita, y el precio, justo y honesto, cual trato de caballero. Los postres, de hechura casera, dulces como un romance al oído; y como epílogo encantador, fuimos honrados con unas tortitas típicas, cortesía de la casa, que llegaron cual bendición para escoltar el café. El servicio fue tan solícito y amable como escudero leal: atentos, alegres, sin premura y con honra. Y el mesón, enclavado en sitio bien hallado, parece haber sido dispuesto por el destino para el reposo del viajero hambriento. ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ 5 estrellas quedan firmadas por mano de El Trovador de las Reseñas, Caballero andante del Buen Comer, y cronista de los sabores del Reino.”