Posada de Villacarriedo
“Nos solemos alojar todos los veranos, y algunos años hemos repetido varias veces. Es una posada rural muy acogedora: las habitaciones son amplias, están muy cuidadas y decoradas con mimo, y la limpieza es siempre impecable. Están bien insonorizadas, así que se descansa de maravilla; y si te apetece sentir el campo, basta con dejar la ventana abierta para escuchar el cencerro de las vacas. El desayuno es espectacular, con productos locales y caseros; el patio donde se sirve y las habitaciones de la parte de atrás tienen unas vistas increíbles al Valle del Pas. La zona es muy tranquila y se aparca con facilidad, y además se puede ir caminando hasta Selaya en unos 15 minutos. El entorno es bucólico. Cristina, la anfitriona, es muy atenta y te hace sentir como en casa. Sin duda, un sitio muy recomendable.”