Polaciones
“Un lugar de comida casera que realmente merece la pena. Los platos de puchero están riquísimos, con ese sabor auténtico que recuerda a la cocina de toda la vida. En mi caso, opté por un plato sencillo —lomo con patatas— y estaba de 10: bien hecho, sabroso y abundante. Los postres también son caseros y deliciosos, un buen broche final para la comida. El comedor es pequeño, y puede resultar algo justo si vas con carrito, pero el trato del personal lo compensa: la atención es excelente, muy amables y siempre dispuestos a ayudar y buscar soluciones. Tanto si estás de paso por la zona como si buscas un sitio donde comer con calma, es un lugar al que vale la pena parar. Mejor reservar si vas en hora punta.”