mozzarella wave
“Un lugar auténtico. Es una maravilla poder disfrutar de las vistas que ofrece la terraza al atardecer con un cerveza bien fresquita. Hemos venido varias veces a cenar y destacaría la calidad del producto y la autenticidad de las pizzas, creo que la de calabacín es mi favorita. El ambiente es relajado. Pasamos una velada tranquila y sin prisa. Si la compañia es buena la espera es una delicia, incluso se agradece. Es un lugar tranquilo, con pocas mesas, muy familiar y decoración cálida. El servicio es amable, simpático y atento. Evidentemente en pleno agosto y con el restaurante lleno no se puede esperar la misma atención. Todo y eso, bien gestionado, se nota que disfrutan de lo que hacen. Sin duda volveremos, muy recomendable.”