Pizzas Tatanka
“Llegué de un viaje súper tarde, sobre la 1 de la mañana y lloviendo. Estaba volviendo a casa pensando en que ya no quedaría ningún sitio abierto y de repente vi esta pizzería! Me dijeron que estaban abiertos, y que me sentara mientras hacían la pizza. Todos fueron súper amables, e incluso me invitaron a una caña mientras esperaba. Da gusto encontrar a gente con esos ánimos a esas horas y con ese tiempo! Además, la pizza riquísima, la disfruté un montón.”