Frutas Enguid
“Muy amables y simpáticas, muy buenos precios y muy buen genero. Fruteria recomendable al 1000%”
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“Muy amables y simpáticas, muy buenos precios y muy buen genero. Fruteria recomendable al 1000%”
“Me sigue gustando ir a De Tarros a comprar legumbres, especias, etc. Tienen de todo y te asesoran. Además debemos apoyar al pequeño comercio y disfrutar de productos de mejor calidad lejos de los intereses de las grandes cadenas.”
“Tienda nueva de productos a granel. Propietaria muy amable y entusiasta, gama de productos muy amplia. Tiene productos para la despensa (incluido huevos frescos!), así como productos de limpieza y higiene personal a granel. ¡Admite propuestas para productos nuevos! El sitio muy cuidado y limpio.”
“Durante las próximas horas, ustedes ingerirán, grasas, sal, azúcar, proteínas, bacterias, hongos, varias plantas y animales. y en alguna ocasión, hasta ecosistemas enteros. Pero, he de suplicarles una cosa, solo una, que no coman. Degusten, saboreen, deléitense, aprecien cada bocado que introduzcan en su boca. Sean conscientes, pero no coman. Este menú es demasiado preciado para eso. Miren su entorno. Aquí estamos, en esta isla. Acéptenlo. Acéptenlo todo. Y perdonen. Y dicho esto: LA COMIDA: Se comienza sirviéndonos Raúl, vino blanco y tinto, es la parte intelectual de una comida. El hombre debe al vino el ser el único animal que bebe sin sed. Toda conversación debe detenerse cuando llega un plato de jamón de jabugo con pan de cristal untado de tomate, cortado con la maestría de Laura. Un placer para el paladar. A continuación, Porrón Asado relleno de Setas Silvestres y Yema Curada. Entraña de Ternera, y de postre, Raúl, me soprende con la Concha Montal, que da nombre a su propio a su Patio de las Conchas. Al final, Raúl, se convierte en el equilibrio perfecto entre profesionalidad y simpatía, transmitiendo confianza, al igual que sus compañeros Manuel, Eduardo y Alex; que sin estar de servicio, tan afectuosamente se acerca a saludarme por tantas y tantas veces de tantos años. Montal y su cocina busca su perfección, algo que por supuesto no existe, pero créanme, comer o cenar en este lugar, es acertar siempre, porque más allá de los sabores, lo que se encuentra aquí es un respeto profundo por la tradición, un cuidado exquisito en cada detalle y una hospitalidad que convierte cada visita en un recuerdo. Montal, no es solo un restaurante, es un lugar donde uno se siente parte de una familia que lleva generaciones honrando la cultura gastronómica. Gracias, María y Nacho, y a Rafael y Julián, por recordarnos que la perfección quizá no exista, pero la excelencia, la dedicación y el cariño sí, y se saborean en cada bocado.”
“Calidad y precio, y Luci es muy maja”
“Todo perfecto, la ropita supera las expectativas y el servicio fantástico”
“El restaurante La Huerta, deja huella 1) por su comida casera (pan de masa madre de fermentación lenta, caldereta, San Pedro, piña natural con helado...); 2) por la calidad de servicio (un personal profesional simpático que produce relajación y bienestar en los comensales); 3) los trenes que pasan por la linde del jardín, los columpios, las pistas de pádel, la clientela divertida y amigable... El Restaurante La Huerta, con su decoración, con su equipo... de forma global, tiene la capacidad de marcar la vida de los que han estado en él (barrio de Las Fuentes), porque este establecimiento para mí, es "la diferencia", debido al valor añadido muy distinto de la mayoría de locales estándar en Zaragoza con mal pan, mal aceite y malas pulgas...”