Venta La Milagrosa
“Viniendo de un fin de semana intenso en Córdoba, buscábamos algo para tapear ligerito o alguna media ración que no fuese muy costosa de digerir. Reconozco que la opción elegida no era la primera de la lista pero pasó a serlo cuando no había opción de reservar en la primera elección... y menos mal. Venta en una de las múltiples barriadas jerezanas, con barriles altos en la acera, terraza con seis o siete mesas, salón dentro y un encargado o dueño que te trata como si estuvieses en su casa. No pedimos gran cosa porque veníamos de un fin de semana de mucho ingerir y probar, así que la comanda fue unas gambitas al ajillo, deliciosas y grandes, unas papas arrieras, que nunca las habíamos probado en ningún lado y también tenían gambas al ajillo pero con mayonesa o alioli suave mezclado con las patatas. Y por último, se pidió solomillo, que venía presentado en cinco o seis trocitos no muy grandes, con su guarnición de patatas y un cuenco aparte para la salsa, en este caso a la pimienta. Se me olvidaba apuntar que al servirnos la bebida, nos pusieron el cuenquito típico de aceitunas y al rato, en cada mesa sirvieron una tapita de zanahorias aliñadas, cortesía de la casa. Creo que todo ello más cuatro bebidas, no superó los 28 euros. Sitio muy agradable y a tener en cuenta.”