Casa 3 Polopos
“Estuvimos una semana en agosto y me pareció todo un descubrimiento. Una casa preciosa, muy antigua y muy bien arreglada y restaurada. Sus dueños, un encanto, Nando y Thirsa. El desayuno, espectacular y el café? A mi me pareció una joya, creo que no he bebido más café, en mi vida, riquísimo!. Nos hicieron sentir como en casa, tranquilidad y silencio. Un pueblo acogedor, como sus gentes, ese vino en casa de Rene, ese pastor, ese Pepe, restaurador del molino, todo hizo una estancia muy agradable. Volveremos en Enero. Feliz enlace.”