Bekale
“Un hotelito en medio de Ea, al lado del puente con mucho encanto. Las habitaciones muy confortables y amplias. Desayuno como nunca antes lo habíamos probado y hecho con mucho amor y cariño: tortilla de patatas recién hecha, embutidos, dulces, bollería, lácteos, frutas de todo tipo...un lujazo. La dueña es un hada que lo tiene todo como si fueras su propia familia. De 10.”