Dizdira
“Muy buena atención y súper majas y muy buenos precios”
Negocios 61–68 de 68
“Muy buena atención y súper majas y muy buenos precios”
“Siempre es accesible para lavados que no podemos hacer en casa.”
“La ropa ha quedado muy limpia. Se puede pagar en efectivo o con tarjeta.”
“Precios asequibles, buen resultado tras lavado y secado. Dispone de lavadoras de distintos tamaños en función de la carga y peso de la ropa. También dispone de tres secadoras. Hay unas mesas grandes que te permiten acomodar y doblar bien la ropa en el lugar en vez de hacerlo en casa. Local muy amplio y limpio. Recomendable llevar cambios o cambiar en el salón de juegos de enfrente, ya que no hay dispensador de monedas y las máquinas no admiten billetes. En general muy contento con el establecimiento.”
“Paré a comprar aceite para el coche y me trataron especialmente bien, un encanto todos los que estaban allí y tienen café a 0,80€. Realmente recomendable”
“Varias lavadoras y secadoras disponibles, el lavado incluye detergente, suavizante y desinfectante”
“Sé que en ocasiones el trabajo de una peluquería, como cualquier otro trabajo, en realidad, resulta monótono, repetitivo, e incluso "vulgar" (recordando que vulgar tiene muchas más acepciones que las que habitualmente damos a la palabra). Pero quiero poner en valor el trato y trabajo de las que formáis parte de este Rasel (no he tenido el placer de estar en otros). Especialmente en el trabajo de las peluquerías que dais un servicio mayoritario a mujeres, y en muchas ocasiones un servicio a mujeres que ya van cumpliendo bastante más de medio siglo, me gustaría que todas, trabajadoras y usuarias, asignemos el valor que se merece a un trabajo que, por encima de todo, devuelve la autoestima, pone una sonrisa y significa mucho para muchas mujeres que han ido perdiendo muchas cosas por el camino, familia, parejas, amig@s, tal vez hij@s, pero que siguen luchando por l@s que tienen a su cuidado, o al lado, aunque no tengan vínculos. Somos cuidadoras, ponemos por delante el bienestar de l@s que queremos por encima del nuestro, y en ocasiones nos perdemos por el camino, así que encontrar otras mujeres que velen por nosotras, es de lo mejor que puede pasarnos. Cada corte de pelo, cada tinte, cada comentario amable (incluso a la que pone mala cara, que tal vez cargue con un gran peso a su espalda), cada esfuerzo para que esa mujer salga feliz, nos ayuda a todas, nos une a todas. Yo he descubierto un poco del interior de algunas de vosotras, las peluqueras, que tras esa cara sería esconde una mujer valiente, cuidadora, con sus cargas, con sus penas, con su gran fortaleza. Gracias a vosotras, mi reconocimiento, y mi deseo de que en 2026 todas nos veamos un poco más, vosotras a nosotras, y nosotras, las clientes, a vosotras. Un abrazo a todas, y feliz 2026.”