Posada de Lanz
“Nos presentamos 12 personas un domingo a las 15,30 horas y Carmen y Antonio, a pesar de tener el restaurante lleno y no haber parado desde las 13 horas, nos ofrecieron lo que tenían para poder comer, y bien que lo hicimos. Dos personas encantadoras, trabajadoras y con un sentido del humor fantástico que nos abrieron su casa con lo que tenían .. ..y todo rico!. Mil gracias a los dos por darnos de comer y por hacernos pasar un rato inolvidable! Gracias!”