Posada de Labaien.
“Me sumo a las felicitaciones que se hacen por el buen hacer, por la atención, y sobretodo por la riquísima comida. Hemos seguido sus recomendaciones y ha sido todo un éxito. Para empezar, una ensaladilla rusa (rica, original) y un contundente guiso de cordero. Hacía años que no lo comía así (soy de tierra de corderos y ovejas, y ha sido una experiencia para los sentidos el rememorar estos sabores. De segundo, dos de ternera a la brasa en su punto. ESPECTACULAR. Acompañada de pimiento del piquillo y unas patatas fritas inolvidables. Y de postre, un arroz con leche de oveja, pura crema, rico y buenísimo. Y una cuajada rica rica. Reservar en este ostatua ha sido de lo mejor en estos días. No lo dudéis: será una experiencia culinaria gratificante. Menú, con vino y café, 15€.”