El Secreto
“Buscábamos una mesa al sol que combatiera el frescor del día. Hablar de frío en Murcia debería ser pecado, pero en diciembre y a la sombra sí se nota algo de fresco. Por eso ha sido una suerte encontrar una pequeña mesa en los límites territoriales de El Secreto. Nos han limpiado la mesa antes de usarla y nos han mostrado las opciones. De entre las sugerencias de la persona que nos ha atendido hemos elegido el pescado frito. Me chifla. Y un par de croquetas para decirle al cuerpo que se preparara, que íbamos a comer. Las croquetas, ricas. Pequeñas, pero ricas. El pescado frito, fantástico. Ración generosa y muy bien preparada. Hemos terminado compartiendo una torrija más que decente. Nos ha gustado mucho.”