Clínica Dental Megía Martín-Peñasco
“Yo hace tiempo que dejé de pagar mi seguro dental con Adelas, primero por los desastres que me hicieron, y segundo porque en el doctor Mejía encontré al mejor dentista que jamás me haya atentido en el país. Hace casi 10 años, tuve la mala suerte de sufrir una infección encima de una muela. Esta infección me agujereó la cara, el hueso, por debajo del pómulo. Se me había comido parte del hueso dejándome una agujero del tamaño de una moneda de 1 euro. Yo estaba espantado y temiendo perder la cara. Pues el doctor Mejía me la salvó: primero, fue él quien me descubrió la infección (tenía bajo el carrillo una bola en la encía, un bulto formado por el pus interno, encima de la muela. Por eso no me lo había notado, porque estaba oculto); segundo me hizo una endodoncia para matar el nervio y así poder enviarme a un maxilofacil a que vaciara el pus del hueco (una doctora cuyo nombre no recuerdo, de la clínica Quirón cerca de Boadilla. Muy buena ella. Entre ambos, me salvaron la muela, porque quedó suficientemente amarrada, a pesar de que se habían perdido en parte las raíces). Hasta todo perfecto y nos olvidamos del tema. Pero, 9 años después, comiendo un bocadillo se me partió la muela susodicha. Ahí entró de nuevo el doctor Mejía en acción, y se ocupó de sacarme los trozos (con cuidado, puesto que no había mucho hueso debido al agujero, y había que taladrar y tirar con fuerza. Yo temía que se rompiera el hueso y hubiera que ponerme al final una prótesis de titanio en el pómulo). Todo salió bien, y después de un tiempo, cuando el hueco se llenó al regenerarse el hueso lo suficiente, me puso un implante. Todo salió perfecto, pareciera que nunca hubiera pasado nada, y la corona parece totalmente mi muela natural. Y por fortuna, el agujero se ha ido cerrando poco a poco. Otros 10 años, y ya estará cerrado. En fin, que es un dentista genial, un completo artista. Además, el precio que cobra es bajísimo en comparación con lo que podría cobrar, por lo que sale a cuenta no pagar seguros y acudir a él y pagar en mano. Y todo su equipo es encantador. Han tenido siempre paciencia con mi hermano con parálisis cerebral, que no quería que le hicierna limpiezas, y se enfadaba con ellos, y siempre han tenido un buen talante y han atentido a toda mi famlia perfectamente bien. Hasta la recepcionista es un encanto y te atiende muy solícitamente. Para siempre estaré agradecido de que me hayan salvado la cara. Un saludo desde aquí. P.D.: adjunto sendas fotos del antes y del después. Por cierto, las fotos son diferentes en estilo (resolución y color) porque la máquina la habían renovado después de casi 10 años, que eso es otro asunto, tienen muy buenos equipos.”