Lizarran
“No han podido ser más amables. Café y pincho. Me han preguntado que dónde me iba a sentar para tomarme el desayuno y me han dicho que me traigan la cuenta. Algo básico sí, pero se han despedido deseándome un buen día. El café muy bueno y el pincho de tortilla también. Amabilidad que falta en muchos sitios. Volveré.”