El Balcón de Siete Picos
“Una gran casa rural en un entorno genial,buena limpieza y ubicación,las vistas son muy buenas y el entorno muy tranquilo,dispones de piscina espectacular en la urbanización. Hemos quedado muy contentos”
5 resultados encontrados
“Una gran casa rural en un entorno genial,buena limpieza y ubicación,las vistas son muy buenas y el entorno muy tranquilo,dispones de piscina espectacular en la urbanización. Hemos quedado muy contentos”
“Comida bien elaborada. Rapidez y atención. Solemos ir a menudo. Calidad/precio excelente. El menú es excelente. Muy recomendable... Promotor Turístico en Castilla- La Mancha Guí de Montaña”
“Un lugar acogedor donde comer bien y sentirse cómodo. Mi lugar favorito en Guadarrama. Ni la presencia esporádica de alguna clienta perturbada con pretensiones de taxidermista de gatos difuntos me amarga la estancia. Recomendable. (El bar, no la perturbada)”
“Pasamos solo una noche en este hotel porque nuestro plan era aprovechar el domingo para ir a la nieve, pero desde el momento en que llegamos la experiencia fue muy buena. Aunque llegamos tarde, nos atendieron en el restaurante sin problemas, incluso a cinco minutos de que cerrara la cocina, lo cual fue muy de agradecer. Esto ya demuestra la disposición y amabilidad del personal desde el primer momento. Los camareros y todo el personal del hotel fueron muy agradables durante toda nuestra estancia. Siempre estuvieron pendientes de nosotros y de cualquier cosa que pudiéramos necesitar, ofreciendo un trato cercano y familiar que realmente hizo que nos sintiéramos cómodos y bien atendidos. Su amabilidad se nota en pequeños detalles que marcan la diferencia y que hacen que la experiencia sea especial. Además, las vistas desde el restaurante son espectaculares. Poder disfrutar de una comida mientras contemplas el paisaje es un lujo que mejora cualquier visita. La comida estaba deliciosa, servida a tiempo y con una presentación cuidada, y el precio fue más que razonable, lo que añade aún más valor a la experiencia. Sin duda, fue una estancia corta pero muy agradable. Todo lo vivido nos hizo querer volver muy pronto, y estamos deseando repetir otra vez para disfrutar de nuevo de la atención, la comida y el entorno tan bonito que ofrece este lugar. ❤️”
“El Pajar de Navacerrada: qué gozada tropezar con un sitio que te pilla cerca de todos los lugares que frecuento. Un gran hallazgo que añado a mi lista. La hamburguesa Pajar… rica no, riquísima. Una señora hamburguesa: ternera jugosa, cheddar ahumado, lechuga, tomate, cebolla, bacon y unas patatas fritas ricas. El cachopo, según cuentan, es el más famoso de la sierra. Y después de verlo salir rumbo a otra mesa, lo entiendo: finito, bien armado, con queso Idiazabal y un jamón del que no se discute, se respeta. Lo probaré la próxima vez, igual que esos huevos rotos con jamón que vi desfilar. Ah, y no olvidemos los torreznos. Los del lugar juran que son exquisitos… y yo, por cómo hablaban, diría que no estaban exagerando. Volveré. Y pronto. Porque hay sitios que te conquistan y otros que directamente te adoptan, y El Pajar tiene toda la pinta de lo segundo. Buen servicio y Emilio muy atento. Hoy, domingo 7 de diciembre, volvimos al restaurante para probar otros platos. Y nada más cruzar la puerta… ¡zas! Un señor alto, corpulento y con más genio que simpatía casi nos despide sin siquiera preguntarnos si teníamos mesa. —¡Está todo completo! ¡No hay sitio! —soltó. A lo que respondí, ya con cierta chispa: —Oiga, que tenemos reserva desde hace una semana. —¿Son cinco? —Pues sí. —Ah… esa es su mesa. Superado el recibimiento, las cosas mejoraron: las croquetas crujientes estaban de escándalo y los torreznos, muy muy buenos. El cachopo, para enmarcarlo. Solo una nota: no sé exactamente quién es ese señor alto y contundente —si es el dueño, el encargado o el padre de Emilio—, no es la persona más indicada para estar de cara al público. Y sí, el servicio fue lento: una hora y media desde que nos sentamos. Pero el restaurante estaba a reventar, así que… se lo perdono. ¡Seguiremos yendo!”