Resumen del directorio
- 16 Empresas totales
- 4.2 Valoración media
- 100% Con reseñas
- 88% Con fotos
- 2 Muy valorados
- 6 Abiertos en fin de semana
16 resultados encontrados
Explora actividades local en Guadarrama, España. Usa este directorio para comparar valoraciones, reseñas, fotos, horarios, direcciones y datos de contacto. 16 resultados en Guadarrama, España. Valoración media 4.2/5 basada en 3,634 reseñas y valoraciones.
Cuántos negocios hay en cada rango de valoración (solo valorados).
“Fui con mis amigas un fin de semana y nos lo pasamos genial. La casa es perfecta, y las vistas desde el salon son preciosas. Super recomendable si quieres pasar un fin de semana agradable de relax!”
“Muy buen trato, las propietarias encantadoras. Volveré seguro.”
“Bello edificio de estilo castellano clásico que forma un magnífico conjunto arquitectónico con la Plaza Mayor. Fueron construidos en los años 40 del siglo XX por la Dirección General de Regiones Devastadas.”
“Paramos para almorzar antes de continuar el viaje. Camareras muy amables y atentas. Bocadillo de calamares muy bueno y grande”
“He comido varias veces y se come de lujo. La comida de calidad, ingeniosos con los platos y atentos con el cliente. Les pedí que me enseñasen las habitaciones, y me encantaron, los detalle de cada habitación, el tamaño, etc... sin duda me quedaría en ellas.”
“El trato de Susana es impecable, y la estancia en las cabañas son increíbles, para vivir momentos inolvidables. La cabañas son como en las fotos y una vez allí mejor con en el entorno que las rodea. Y si decidís comer en el restaurante Reloj que es también propiedad de ellos, es una de las mejores elecciones, todo buenísimo y el trato exquisito. Hemos pasado mi pareja y yo un finde romántico inolvidable”
“Lugar muy bonito, ruta fácil y corta de senderismo. Un plan muy chulo de pasar un día y comer en el merendero”
“Una experiencia 10, la jefa de sala y el personal fueron encantadores con buen trato y profesionales. Un impresentable se coló en la zona VIP y les faltó el respeto delante nuestra, mi respeto al personal que trabaja allí y sigue poniendo una sonrisa al resto.”
“Estuvimos este sábado haciendo una comida familiar de unos 30 personas en la planta de arriba y nos atendieron superbién la camarera es muy agradable pedimos hamburguesas Angus casi todos muy buenas también para picar croquetas caseras y sus torreznos me habían hablado de ellos pero es verdad que están muy muy buenos. Muchas gracias”
“Unas alitas muy ricas y un servicio de 10”
“Magnífico taller !!! Trato extraordinario !!! Hemos tenido una urgencia en carretera y nos han ayudado rápidamente !!! Estamos muy agradecidos !!! Recomendable al 100%.”
“Me gusta ir a la nieve la verdad es que pienso volver este año más veces, Una vez me asuste un poco porque no veía nada de la nevada que estaban cayendo pero nada, al final todo bien. Es uno de los lugares más bonitos y el más alto de todo madrid, camino a desde ahí o puerto de cotos.”
“Estupenda sala y discoteca que tiene unos conciertos de música en directo fantásticos.”
“El Pajar de Navacerrada: qué gozada tropezar con un sitio que te pilla cerca de todos los lugares que frecuento. Un gran hallazgo que añado a mi lista. La hamburguesa Pajar… rica no, riquísima. Una señora hamburguesa: ternera jugosa, cheddar ahumado, lechuga, tomate, cebolla, bacon y unas patatas fritas ricas. El cachopo, según cuentan, es el más famoso de la sierra. Y después de verlo salir rumbo a otra mesa, lo entiendo: finito, bien armado, con queso Idiazabal y un jamón del que no se discute, se respeta. Lo probaré la próxima vez, igual que esos huevos rotos con jamón que vi desfilar. Ah, y no olvidemos los torreznos. Los del lugar juran que son exquisitos… y yo, por cómo hablaban, diría que no estaban exagerando. Volveré. Y pronto. Porque hay sitios que te conquistan y otros que directamente te adoptan, y El Pajar tiene toda la pinta de lo segundo. Buen servicio y Emilio muy atento. Hoy, domingo 7 de diciembre, volvimos al restaurante para probar otros platos. Y nada más cruzar la puerta… ¡zas! Un señor alto, corpulento y con más genio que simpatía casi nos despide sin siquiera preguntarnos si teníamos mesa. —¡Está todo completo! ¡No hay sitio! —soltó. A lo que respondí, ya con cierta chispa: —Oiga, que tenemos reserva desde hace una semana. —¿Son cinco? —Pues sí. —Ah… esa es su mesa. Superado el recibimiento, las cosas mejoraron: las croquetas crujientes estaban de escándalo y los torreznos, muy muy buenos. El cachopo, para enmarcarlo. Solo una nota: no sé exactamente quién es ese señor alto y contundente —si es el dueño, el encargado o el padre de Emilio—, no es la persona más indicada para estar de cara al público. Y sí, el servicio fue lento: una hora y media desde que nos sentamos. Pero el restaurante estaba a reventar, así que… se lo perdono. ¡Seguiremos yendo!”