HADAS Y DUENDES
“Hace años que no vamos ya que la niña pequeña se hizo mayor. Siempre tuvimos un buen trato, sobre todo por parte del “señor”, como lo llamaba mi hija. Recientemente nos hemos enterado de su marcha a otro mundo, así que le mandamos un beso allá donde esté, al “señor del parque de bolas””