Relais & Châteaux Orfila
“Celebramos nuestra boda en el Orfila hace unas semanas. Una boda aunque sea pequeña lleva detrás muchísimo trabajo, y agradecemos mucho la ayuda de todo el equipo del hotel para que saliese perfecta, porque lo fue. Buscábamos un sitio coqueto donde poder celebrar tanto la ceremonia civil (cortita, de apenas 10 minutos) como el banquete. Desde el primer momento, Carlota y Paula (también Andrea, que ya no está) se implicaron al máximo y no escatimaron en ayudarnos con todas nuestras peticiones, por pequeñas que fuesen. Sacaron tiempo para enseñarnos las instalaciones (fuimos hasta en 3 ocasiones), siempre con una atención impecable. Reservamos para la comida el Salón Tragaluz, que decoraron con mimo (las plantas y flores de su proveedora habitual, Carmen, crearon una atmósfera preciosa para un entorno ya de por sí elegante y acogedor) y la ceremonia la celebramos en el jardín; yo estaba muy preocupada con el tiempo (hasta el mismo día no supimos si llovería o no,) pero Carlota tenía a su personal ya preparado por si hacía falta poner sombrillas en el exterior que finalmente no se necesitaron; la consola que habilitaron para que el oficiante pudiese dejar sus papeles la decoraron con un centro de flores espectacular a juego con los centros de mesa del comedor; también les pedí algo muy personal (colocar unas fotos) y Carlota se las arregló para hacerlo justo antes de que yo llegase. Estamos muy agradecidos, de corazón, por este y otros detalles que tuvieron con nosotros. El cóctel estaba delicioso, así como el resto del menú (también el infantil, porque entre los invitados había niños), que fue exquisito; y el equipo de sala - maitre, camareros y personal del guardarropa - nos atendió de maravilla. El DJ fue la guinda del pastel, Jonathan es encantador – mira que le pedimos canciones “fuera de programa” que pinchó siempre con una sonrisa - y disfrutamos del baile como nunca. Y qué decir del alojamiento en sí … la habitación, espléndida; silenciosa, espaciosa y decorada de un modo muy clásico, con cama y almohadas muy confortables. Y el desayuno en el restaurante con vistas al jardín, para repetir; el buffet variado y de calidad y los huevos benedict y el café, los mejores que hemos probado en mucho tiempo. Resumiendo, una experiencia que repetiría sin dudarlo y recomendaría con los ojos cerrados a toda pareja que esté pensando en el Orfila para celebrar su enlace. Gracias de verdad a todos por hacerla posible.”