Occidental Playa de Palma
“Buen ambiente y comodidad. Paso a plasmar algunos de los comentarios que el “team Ourense” ha vertido estos días de estancia perfecta en el hotel Occidental Playa de Palma. Nos hemos alojado a mediados de julio y ha sido una experiencia muy agradable. El ambiente del hotel es muy familiar y acogedor, ideal para relajarse y sentirse como en casa. Las instalaciones son bonitas, limpias y bien cuidadas. El mobiliario no es moderno puesto que el hotel ya tiene unos añitos pero lo compensan con el excelente trato que da su servicio. Destacamos especialmente el bufet: muy variado, con opciones para todos los gustos y de buena calidad. Estuvimos alojadas con el todo incluido y fue un acierto: bebidas y snacks (pizza, ensaladas, hamburguesas, ciertos helados…) entre las comidas principales. Las dos piscinas son amplias y están muy limpias. El gym tiene todo lo necesario para hacer una sesión completa, además hay máquinas de agua y toallas allí. El hotel tiene una puerta que sale directamente a una calle que andando te lleva a la playa en 5 minutos o incluso menos. La playa está muy bien, con un amplio arenal y un servicio con hamacas y sombrillas para alquilar. Hay actuaciones que amenizan las noches de terraceo en el propio hotel algunos días de la semana. Dejamos para el final lo que sin duda ha hecho esta estancia memorable: los trabajadores del hotel porque son fantásticos, atentos, transmiten alegría a pesar de estar allí tantas horas, siempre pendientes de que los huéspedes estemos a gusto, como en casa. Entre ellos podemos destacar a los cocineros que están en cada comida preparando los platos al momento y se nota que ponen mimo en lo que cocinan, a Álex que es muy simpático y cercano; a los chicos de la piscina: Dalina, Mariano y Marina que no paran de atender a huéspedes pero nunca pierden la sonrisa, a Andrés que es muy profesional y súper atento, a las chicas del comedor como Rosa que parece que tienen 20 brazos en vez de dos de lo rápido que recogen los platos y mantienen el comedor limpio y ordenado, a las chicas de recepción que siempre quieren ayudar a que tu estancia sea más agradable, a los chicos de mantenimiento que rápidamente vinieron a solucionar un pequeño percance en el apartamento, a las chicas de la limpieza que dejaban todo impecable y se preocupaban de que estuviéramos a gusto y por último a la gerente, al director Fernando y el subdirector Santiago que fueron muy amables y eran muy cercanos, interactuando con los huéspedes y en todo momento se preocupaban de que la gente estuviera como en casa y no nos faltara de nada. El ambiente es sobre todo familiar y tranquilo, estando alojados principalmente familias y algunos grupos de amigos conviviendo en armonía. Noches tranquilas en la terraza tomando unos cócteles muy ricos y charlando con otros huéspedes. En definitiva, nos vamos sabiendo que ¡volveremos! Gracias por esta bonita experiencia.”