Mirador
“SEGUNDA VISITA: como no podía ser de otra manera, volvimos por este sitio tan encantador. Reencontrandonos con ese magnífico servicio y degustando los platos diferentes que ofrecen. Todo buenísimo y bien servido. Destacaría la tarta de sandía que nos sorprendió y encantó. En fin, ya forma parte de nosotros y de nuestras visitas a la Isla. Gracias por haber aguantado el tirón del COVID. Hasta el año que viene. PRIMERA VISITA: Reservamos para cenar y la mesa al final de la terraza nos pareció el mejor sitio. Efectivamente, la vueltas de bajada al puerto de Mahón con la iluminación de las farolas te invita a dejar la vista tranquila navegado entre los claros y sombras de la noche, muy especial. Bueno, a los platos. Pedimos de primero croquetas de espinacas y queso, muy ricas y finas. Acompañadas por una tabla de Menorca y pan con tomate... no dejamos nada, estaba todo riquísimo. Para terminar pata de pulpo asada, nos pareció buenísima. Y como no, de postre tarta de queso casera, un broche especial para una cena rica, rica. Nos tomamos para acompañar todos estos manjares una botella de albariño bien fresca. Para bajar la cena y seguir disfrutando de las vistas nada mejor que un granizado de pomada. Que más decir... Pues si, el servicio y la atención nos pareció excelente, como en casa, esa madrileña con tintes menorquinos nos hizo la sobremesa muy amena dandonos sus impresiones sobre la isla. Gracias y seguro que volveremos otra vez a vernos en El Mirador.”