Es Poltre
“Dio la casualidad de que fuimos el último día de las fiestas del pueblo. No teníamos ni idea de eso, era nuestra primera noche alojados en Porreres, y como era lógico todo estaba reservado. Este fue el único sitio que nos dijo que nos podían dar una mesa si esperábamos a que alguien terminara, cosa que agradecemos infinitamente porque si no no se que hubiéramos hecho. Pedimos tumbet, riquísimo, y pechuga a la plancha con patatas y ensalada, la pechuga un poco seca pero rica.”