El cerdo volador
“Valoro la autenticidad del lugar, el respeto y mantenimiento de la estética antigua del negocio. La terraza grande y sombreada para disfrutar de un rincón de Palma con carácter y sin excesivo bullicio. Por otra parte lo impresionantemente buenas que estában las tostadas con ingredientes saludables. La amabilidad de la chica que nos atendió, el poder de la sonrisa y estar pendiente en todo momento de lo que ocurría fuera. El precio es justo!! Si yo me hiciese ese desayuno en casa parecido me saldría. Volveremos!! Os dejo unas fotos para que lo podáis ver con vuestros ojos.”