Hostal Pons
“Un hostal con encanto único, muy tranquilo en pleno centro, a mano para todo lo imaginable (la catedral, monumentos, la playa y el autobús directo al aeropuerto). Aunque la mayoría de las habitaciones no cuentan con baño propio, hay varios disponibles en los pasillos de cada planta. Y no llegamos a cruzarnos con otros huéspedes aun estando el hostal lleno. Agradable también el trato del personal. Sería de nuestras primeras opciones si volvemos a Mallorca.”