Hospedaje Franxu
“Francisco, el dueño del hostal, es una persona excepcional. Desde el primer momento nos recibió con una gran sonrisa, buen humor y una calidez que se siente de verdad. Tiene un bar muy acogedor donde se nota el cariño y respeto que tiene por los peregrinos. Es una persona honesta, cercana y generosa, de esas que te hacen sentir en casa aunque estés lejos. Nuestra habitación era amplia, muy limpia, con televisor, armario y toallas ya preparadas al llegar. Todo cuidado al detalle. Nos fuimos con sonrisas sinceras y valiosos consejos para el camino. ¡Gracias, Fran! Eres un grande y tu hostal también ❤️”