Hostel Viatori
“Instalaciones acogedoras, limpias y cuidadas. Ángel, el dueño, serio, muy amable y muy atento a cualquier necesidad. Los baños perfectos, con duchas con buena presión para los peregrinos que llegamos agotados. Está ubicado en pleno centro, a 1 minuto de la catedral andando, y con un montón de restaurantes y sitios al lado donde comer, cenar o tomar algo. No se puede pedir más.”