Restaurante Doña Ana
“Se come como en casa! Un menú sencillo, con pocos platos para elegir pero muy bien elaborados. El personal es cercano y con mucho salero. Pescado fresco y con acompañamiento. La relación calidad precio: muy buena. Lo único a mejorar quizá, la natilla, que se había quedado poco ligada y con algún grumo pero de sabor perfecto. Si vuelvo a Santiago ¡repito!”