Restaurante El Maestre
“100% recomendable! Comida increíble pedimos ensalada de tomate, berenjenas y revuelto de setas y a cada cual mejor!!”
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“100% recomendable! Comida increíble pedimos ensalada de tomate, berenjenas y revuelto de setas y a cada cual mejor!!”
“Excelente para comer bocadillos, bien grande y completo satisfecho”
“Qué bueno. Cada día Quini y Rai se esmeran para satisfacer tu paladar. Ole y ole. Y Teresa la mejor camarera, siempre pendiente que no te falte nada.”
“Muy buena opción para parar en la ruta de la plata. Precios muy bajos y bastante calidad y cantidad en los platos. Recomiendo la carrillada de vino tinto.”
“No entras en El Trabuquete: te acoge. Su fachada de piedra habla el idioma del pueblo, y sus mesas, de madera noble, parecen saber historias. Pero lo que de verdad habla es el aroma. Una sinfonía de caldereta de cordero, migas como las de antes (pero mejor que las de antes), pimentón de la Vera legítimo, y una carta de vinos que no acompaña —sublima. Tienen platos que deberían estar en el Museo del Prado, como el flan casero: si Dios bajara a la Tierra, lo pediría con nata El servicio es atento, ágil y, sobre todo, humano. Si la comida tuviera alma, viviría en El Trabuquete. Este rincón de Cáceres es un homenaje al sabor auténtico, al cabrito bien hecho, a las migas que curan el alma y al pimentón que habla con acento extremeño. Cada plato es un poema serrano, servido con una sonrisa que no se finge. El entorno es de postal: montaña, aire puro y silencio. Aquí se viene a comer… y se acaba quedando uno a vivir en el recuerdo. Si pasas por Guijo y no paras en El Trabuquete, no estuviste. Y si pruebas su cocina, querrás volver aunque tengas que cruzar media España.”
“Sitio peculiar....la entrada es más parecida a un kiosko de pueblo q un restaurante, pero nada más lejos de la realidad.....una vez dentro en el fondo del local descubres un acogedor salón con pocas mesas y unas vistas (de día) muy buenas de las montañas q rodean este idílico pueblo. Por la tarde pedimos café servido en un vaso auténtico pueblerino y una tostada con pan de barra, aceite y tomate.....el aceite ummm de pueblo pueblo y el tomate triturado con un toque de sal y aceite q le daba un gustito muy bueno. Por la noche cenamos con dos copas de Ribera joven y dos raciones, una de Lacon a la extremeña y huevos rotos con morcilla autóctona.....buena cantidad y un sabor riquísimo....las papas fritas son su toque especial.....crujientes y sabrosas.....sin duda repetiría y buen precio.”
“Una gran experiencia! La comida estaba riquísima y el ambiente es maravilloso. Destacar el trato del camarero, Miguel Ángel. Muy amable y atento en todo momento para que todo saliese perfecto. Para repetir!”