Restaurante Humo y Sal
“Dicen que la buena comida entra antes por los sentidos que por la barriga… en este lugar es tal cual. El olfato con ese arroz que olía tan “rico”, el tacto al degustar la carne que se deshace en la boca, la vista , en cada una de las presentaciones de cada plato y más aun los postres, el oido ante esa tranquilidad a la falda de Gredos y el gusto… pufff el gusto en cada pedacito de comida que te llevas a la boca. Hay muchos placeres en la vida, pero sin duda cada vez que como en Humo y Sal es uno de ellos. Y esta Semana Santa pese al lleno completo el servicio como siempre fue espectacular. Camareros y chef, ¡¡¡mi mas sincera enhorabuena!!!”